Seguimos avanzando en la construcción de este club de mujeres, madres de chicos con discapacidad, junto a Fundación Ian y FLOR – Fundación Liderazgos y Organizaciones Responsables.

En los años que llevo como mamá de una nena con discapacidad, he conocido muchas mujeres que viven una maternidad parecida a la mía y que comparten conmigo preocupaciones, dudas y deseos.

Aprendí en este tiempo que esas otras mujeres pueden ser un espejo dónde encontrarme y una fuente de consejos para la vida cotidiana, para mi y para muchas personas más que recorrer este mismo camino. Aprendí también que, independientemente de la condición de nuestros hijos, somos personas que además de ser madres de una persona con discapacidad somos mujeres, esposas, amigas y trabajadoras. Todos esos roles suelen estar desdibujados porque la tarea central pasa a ser cuidar y atender las necesidades de nuestros hijos. Recuperar esos espacios, esos vínculos relegados, creo que es vital para llevar adelante una vida saludable ante una realidad que llego para quedarse.

Por eso, este año, inicié la comunidad Madres Extraordinarias, junto a Fundación Ian y FLOR – Fundación Liderazgos y Organizaciones Responsables. Es un desafío grande, pero necesario.

 

Primeros pasos

Como primer paso, a mitad de año llamamos a una convocatoria online y, entre las numerosas respuestas, seleccionamos dos coordinadoras en cada provincia del país. A continuación, en agosto, realizamos el primer encuentro presencial en Buenos Aires, donde enriquecimos nuestra propuesta al definir misión, visión y objetivo de Madres Extraordinarias.

  • Misión: Ser una fuente legitimada y representativa que impulsa la obtención de derechos y opciones para las mujeres madres de personas con discapacidad.
  • Visión: Que cada mujer madre de un hijo con discapacidad encuentre la mejor versión de sí misma.
  • Objetivo: Fortalecer el rol de mujer y madre para lograr libertad de elección en el ámbito familiar, laboral y social.

 

Próximamente

A futuro, avanzaremos con reuniones virtuales, para facilitar la participación y acortar las distancias.

Como se trata de un proyecto que realizamos de manera personal y sin ningún tipo de subsidio, avanzamos a paso lento ¡pero firme!

Estoy feliz por el gran interés que despertó esta iniciativa y espero estar a la altura del compromiso de cada una de las participantes.

¡Gracias!

Daniela Briñón

Zona de Comunidad

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