Kinesiología respiratoria, para que los mocos, la tos y el frío no nos saquen la alegría

La kinesiología respiratoria consiste en la ejecución de maniobras específicas no invasivas que involucran la movilización, vibración y percusión del torax, como la tos asistida. Es una parte de la kinesiología que tiene como objetivo principal eliminar el exceso de moco que se encuentra en la vía aérea alta o baja. Con esta explicación comenzó la charla con Zona de Sentidos Adrián Zottola, egresado de la UBA como kinesiólogo fisiatra, dedicado hace quince años a esta especialidad.

“La kinesiología respiratoria genera una mejor y mayor respuesta en los casos en que el paciente necesita de ella como complemento. Resulta imprescindible en los momentos agudos y en la terapia neonatal para liberar secreciones que obstruyen la vía aérea y ponen en riesgo la vida del paciente. La evolución es directamente proporcional al desarrollo madurativo del paciente. A ésta se le pueden sumar los tratamientos farmacológicos indicados por los pediatras o neumonólogos”, explicó el licenciado, dedicado a kinesiología respiratoria y motora de adultos y niños, con y sin discapacidades.

¿Qué especificidad tiene para niños/as con alguna discapacidad?

Los niños con discapacidad, en muchos casos, son hipersecretores de moco y carecen de la anatomía o fisiología correctas para desprender y/o eliminar las secreciones por su propia cuenta. Se trata de atrasos madurativos en su sistema respiratorio o neurológico que desencadena una patología respiratoria.

¿Cuántas veces por semana y cuánto tiempo aproximado conviene visitar al especialista?

Depende de la necesidad del paciente y de su compromiso anatomo – funcional. También influye el medio donde vive, la época del año, la edad y su peso. No hay una regla específica, se pone a consideración del médico tratante y del kinesiólogo según cada caso. Los niños con serias dificultades respiratorias tienen kinesiología diaria.Especialmente en el caso de los neonatos. Los médicos evalúan permanentemente y ajustan las sesiones. De diarias pueden pasar a tres o dos veces por semana, según la evolución. Pero no suelen suspender la asistencia kinesiológica respiratoria. El tiempo de trabajo es entre 20 y 30 minutos, según los casos.

¿Se puede continuar el tratamiento en la casa?

Hay maniobras que se le pueden enseñar a los padres para ayudar y, por lo general, este tipo de tratamientos se hace exclusivamente en la casa. Las maniobras que pueden ser útiles son masajes circulares en el tórax y espalda en ambos sentidos con la mano abierta.

¿Qué consejo les daría a los padres ahora que empezó el otoño?

En otoño, y más todavía en invierno, es fundamental cuidarse de los cambios bruscos de temperatura. No exponerse al frío ni a situaciones que puedan aumentar las secreciones (humo de chimeneas,de tabaco, etc.). Se debe ventilar los ambientes frecuentemente y evitar estar en contacto con personas (familiares) que padezcan enfermedades respiratorias transitorias (en ese caso usar barbijos) durante todo el año. Es muy importante que cuando los papás detecten malestar en sus hijos, llanto, apatía, desgano, falta de apetito o sueño, acudan al pediatra inmediatamente para comenzar el tratamiento en forma urgente.

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