“Estoy feliz de venir acá porque en el agua soy igual a vos”

Valor Motriz, una colonia donde la recreación une a niños con y sin discapacidad

Valor Motriz es una colonia integrada que brinda actividades recreativas y artísticas a niños con y sin discapacidad, desde los dos años y sin límites de edad. Hace más de 20 años que realizan la colonia y cada vez es más la demanda que reciben.

Conversamos con Lorena Jalil, una de sus fundadoras para que nos cuente sobre la experiencia y cómo lo viven los chicos que participan de esta actividad.

¿Qué significa ser una colonia integrada?
La particularidad que tiene la colonia de Valor Motriz es que los grupos están conformados por niños con y sin discapacidad, y lo fabuloso es que lo viven como algo natural. Por ejemplo,de repente ves un chico que lleva a otro en silla de ruedas, pero no porque alguien le pide que lo haga, sino porque van caminando y charlando juntos, como algo normal. Y eso es algo impagable.

Como adultos, en general decimos “en Argentina estamos muy lejos de la integración”, pero la integración se hace acá, en las etapas tempranas y desde los lugares más naturales. Con Valeria, mi socia, siempre nos llama la atención cómo el sistema de salud tiene el concepto de “la recreación” como un tabú y como algo que los chicos no necesitan, pero vemos que esa concepción es una idea muy equivocada y muy alejada de sus necesidades. La integración está en lo cotidiano, en este tipo de actividades donde los chicos crecen y se relacionan naturalmente.

¿Cómo hacen para llevar adelante la integración, qué actividades hacen y cómo es la dinámica de trabajo con grupos donde hay niños con y sin discapacidad?
Durante la colonia realizamosactividades recreativas y artísticas. Dividimos a los grupos por edades y en cada grupo hay una pareja pedagógica conformada por un docente de educación física y un acompañante de grupo. Ambos están formados en discapacidad y en integración lo cual nos permite pautar actividades que todos pueden disfrutar. Por ejemplo, si hacemos una actividad para los más grandes, de 11 y 12 años, organizamosvóley adaptado para que participen los chicos con sillas o gateadores.

También organizamos objetivos temáticos semanales que trabajamos en cada grupo,los viernes son los días de integración de toda la colonia y allí compartimos lo hecho en la semana. Ahora, estamos trabajando el tema de“los grupos de pertenencia”, entonces cada uno hace una canción, máscaras o alguna presentación divertida con esa consigna y el viernes se comparte con los demás en los espacios de encuentro comunes.Esto genera un clima muy bueno porque incentiva mucho a los chicos y los entusiasma.

Además tenemos un espacio muy rico para trabajar:las actividades de pileta. Los chicos disfrutan un montón porque el medio acuático permite igualar habilidades sobre todo a los niños con discapacidad motora. No enseñamos natación pero sí algunos elementos básicos de seguridad que les otorga independencia y seguridad.

¿Cómo empezó Valor Motriz, cómo se les ocurrió armar una colonia con estas características?
Todo arrancó cuando era muy chica, recién recibida de profesora de educación física. A Valeria Jelencovich, mi actual socia, en ese momento era maestra jardinera y profesora de natación, le ofrecieron hacer una actividad de natación adaptada con un grupo de chicos con discapacidad motoras y me dijo “Lore, te animás a que lo hagamos juntas”, y le dije “dale” y empezamos.

Pero lo que encendió la chispa fue cuando uno de los alumnos me dijo “estoy feliz de venir acá porque en el agua soy igual a vos”, cuando escuché eso dije “ya está, este es el motor”. Nos dimos cuenta que el agua es un espacio muy rico y que es el mejor medio donde un chico con discapacidad se puede adaptar. Así fue como empezamos, despues nos seguimos formando, hicimos nuestras carreras de grado y posgrado y desde ese momento no dejamos de crecer.

¿Y cómo fue este camino de crecimiento, es sencillo llevar adelante una colonia como Valor Motriz?
La verdad que no es sencillo, aunque notamos que año a año la demanda es cada vez mayor. Estamos enamoradas de lo que hacemos y fuimos creciendo sin publicidad, de boca en boca. Cada año el cupo va aumentando y vemos que la demanda es mucha, pero tenemos que tener la infraestructura para poder respaldarlo, tanto edilicia como de profesionales para sostener el proyecto.
Cuantos más niños hay, más es el personal que se necesita para poder llevar adelante la actividad. Y eso requiere también un tiempo de crecimiento nuestro como institución, como equipo. Pero vamos siempre por más, todos los años ponemos una o dos vacantes más.

Otra dificultad, es que todos los veranos nos enfrentamos con el gran desafio de los costos de las actividades y con temas administrativos con las obras sociales que requieren de mucho esfuerzo, pero la peleamos porque cuando ves los resultados te das cuenta de los beneficios, te das cuenta que el esfuerzo no tiene precio.

¿Cuesta mucho que las obras sociales reconozcan a los acompañantes terapeuticos?
Es complejo porque los acompañamientos son personales para cada chico y para los papás es muy dificilde costear, pero es necesario para poder viabilizar la integración. Entonces lo deben hacer por medio de la obra social, pero la obra social dice que la colonia no es una actividad terapéutica. En algunos casos la obra social lo ha reconocido, pero es porque hablé con las auditoras y les he explicado que los avances son impresionantes y les pido por favor que lo aprueben. Es un trabajo de hormiga y de uno a uno porque no está legalizado y lo que no está enmarcado es muy difícil de llevar adelante.

Tratamos de hacerle entender a las obras sociales que acá tenemos chicos que al adaptarse a la modalidad de colonialuego bajanlas prestaciones de apoyo durante el año. Y esto sucede porque se descomprimenlas conductas disruptivas, porque adquieren mayor autoestima, porque pueden auto regularse, entre otra gran cantidad de factores muy beneficiosos que les da este espacio.

¿Los papás que no tienen hijos con discapacidad por qué eligen esta colonia?
Los papás que nos conocen hace muchos años saben que se gestó así y les parece bárbaro, y los papás nuevos cuando llaman para consultar nos preguntan cómo es la dinámica. Les contamos y más de uno se alegra porque nos dicen “sabes que mi hijo habló de uno de sus amigos de la colonia, lo nombró durante todo el verano y cuando lo fui a buscar y vi que estaba en silla de ruedas no lo podía creer”, porque cuando escuchaban acerca de ese niño no lo pensaban en silla de ruedas, porque así lo viven los chicos, no piensan en las diferencias sino en lo que los une, en la amistad.

En este sentido, los papás también viven, a través de sus hijos, que la aceptación del otro con sus diferencias es muy natural y que la empatía no tiene barreras, cuando te cae bien alguien podes charlar y jugar sin importar cómo, los chicos no tienen obstáculos en ese sentido.

En general los chicos con discapacidad durante el año tienen muchas terapias y exigencias, ¿cómo viven este espacio diferente que es la colonia?
Recrearse es encontrarse a uno mismo, acá es un lugar donde justamente pueden potenciar lo que han aprendido y conectarse también con lo que ellos quieren,que a veces es muy difícil cuando están con tanto nivel de terapias.Aca encuentran un espacio diferente donde pueden desarrollar lo lúdico.

Muchas veces lo que sucede con la discapacidad, aunque parezca una locura, es que cuesta respetar el deseo del niño, cuestadespejar cuales son los deseos, las exigencias y las expectativas de los papás – ytambién de los terapeutas – y cuáles los del niño. Y siempre estamos entre un tire y afloje entre lo que el médico diga y lo que el niño desea. Yo hago entrevistas a los papas y cuando les pregunto qué le gusta hacer su hijo y qué actividades recreativas hace, el 90% me mira como diciendo “¿qué me está preguntando?” Sin embargo, si le preguntás a cualquier papá de un niño sin discapacidad qué actividades hace su hijo, todos hacen algún deporte o alguna actividad que le gusta o una actividad recreativa. Los chicos con discapacidadtambién deberían hacerlo.

Hay una tendencia a generar espacios de integración y de encuentro de niños con y sin discapacidad. ¿Cómo lo ven ustedes desde su actividad?
Sí, totalmente, hay un cambio y una apertura de los papás y de los chicos sin discapacidad. Sin embargo, hay que seguir construyendo en ese sentido y con una mirada de mucha responsabilidad, porque la integración tiene que ser la que necesita el niño. Requiere de una atención personalizada para que el chico con discapacidad pueda entrar y salir de los grupos de chicos sin discapacidad según sus deseos, así él puede entrenarse en esta integración. Y los espacios recreativos son ideales para esto ya que se hace mediante actividades placenteras y flexibles, a diferencia de un colegio que requiere de normas y estructuras.

Con Valeria estamos convencidas de que este es un espacio sumamente enriquecedor y único para los chicos con y sin discapacidad, que los enriquece a ambos y les da una sensibilidad extra quecreo que es algo muy preciado. Por eso, siempre nos proponemos un poco más y así lo seguiremos haciendo.

Sobre Valor Motriz
Valor Motriz está conformado por un equipo interdisciplinario especializado en salud,que brinda:terapia acuática, rehabilitación kinésica, estimulación temprana, capacitación a profesionales y talleres de orientación a padres. Además, tienen consultorios de kinesiología, psicomotricidad y psicología.
www.valormotriz.com.ar
info@valormotriz.com.ar

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