¿Suele masticar su ropa, sus uñas o los lápices, entre otras cosas?

Muchos niños y adultos necesitan masticar para regular su sistema nervioso central, controlar la ansiedad o el estrés. Masticar mangas de la ropa, uñas o lápices no son una buena solución, pero un mordillo sensorial ofrece una alternativa segura para masticar, además de una actividad lúdica que aporta entrenamiento motor-oral y calma.

 

¿Cómo elegir el adecuado? Tené en cuenta esto:

Elegí la mejor opción para su necesidad

Por suerte, los mordillos sensoriales vienen en varias texturas, formas y densidades. Con tantas opciones, elegir un mordillo sensorial puede ser difícil al principio, pero podemos empezar por pensar: ¿su búsqueda de entrada sensorial es fuerte? Es posible que desee una masticación sensorial súper resistente con una superficie altamente táctil. Para un niño poco receptivo con bajo tono muscular, un mordillo sensorial suave que se doble con facilidad puede ser la mejor opción. Un niño no verbal con habilidades motoras orales limitadas puede necesitar masticar con algo de vibración. O si el objetivo es que esté siempre a mano, un mordillo sensorial colgante para masticar es lo ideal.

Masticar para disminuir la ansiedad

Es una de las herramientas favoritas de los chicos para reducir la ansiedad y la sobrecarga sensorial. Además, son utilizados como un entrenamiento sensorial-motor para la boca, ayudando a liberar endorfinas y fomentar un estado sensorial más equilibrado.  Fidgets para calmarse y relajarse  Un mordillo sensorial también funciona muy bien en las manos porque tienen superficies táctiles o suaves invitando a la exploración táctil y al trabajo motor fino. La mayoría de los mordillos también se pueden usar bilateralmente y fomentar la coordinación ojo-mano, así como cruzar la línea media

Masticar para mejorar el enfoque

¿Masticar puede ayudar a concentrarte? Sí, masticar filtra la información sensorial y ayuda a organizar y sintetizar esa información. A medida que se mueven la mandíbula y la boca, se estimulan los órganos del tendón de Golgi, receptor sensorial propioceptivo situado en los tendones de los músculos, que se ocupa de informar a la corteza cerebral el nivel de tensión de los músculos para evitar sobrecarga. Así que a masticar para aprender, ¡hacelo parte de su programa de aprendizaje !

Masticar para hablar, comer o jugar 

Masticar fortalece la mandíbula y puede hacer que otras actividades motoras orales sean más fáciles, como hablar, comer o tocar un instrumento. No sugerimos masticar mientras habla o come pero un entrenamiento previo puede hacer maravillas. Recordá lavar y limpiar el mordillo después de cada uso y examiná el nivel de desgaste antes de cada uso para reemplazarlo cuando sea necesario.

 

Te invitamos a que mires todas las opciones que tenemos y nos consultes si tenes alguna duda.

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