¿Qué puedo ofrecerle a un alumno que no para de morder a sus compañeros?

Últimamente, recibimos preguntas de docentes acerca de que estrategias usar cuando tienen en el aula niños que buscan estímulos sensoriales. “¿Qué puedo ofrecerle a un chiquito que no para de morder a sus compañeros?”, “se mueve constantemente…”, “se chupa el dedo y cuando lo hace, se calma”, entre otros ejemplos.

 

A los niños que buscan permanentemente estímulos sensoriales se les dificulta mucho el seguimiento de las consignas dentro del aula. Y si bien detrás de ese niño hay terapeutas y padres atentos, que ponen todo su conocimiento para que el niño vaya al colegio y se integre con naturalidad, es central que el docente tenga la inquietud de saber como acompañar y ofrecer estrategias efectivas a niños con este tipo de desafíos.

 

Por eso, consultamos con un terapista ocupacional y nos brindó esta breve lista de las estrategias que recomienda para compensar este comportamiento de búsqueda sensorial:

 

En el pupitre del colegio 

  • Almohadón inflable para balancearse
  • Velcro para tocar debajo de la mesa
  • Auriculares para reducir ruidos durante tareas independientes
  • Uso de un chaleco de peso o de compresión (bajo indicación de terapista ocupacional a cargo del tratamiento)
  • Banda elástica colocada entre las patas de la silla para que los pies jueguen con ella libremente
  • Topper para lápiz masticable

Durante el tiempo de piso 

  • Lo ideal es que se siente cerca de la maestra para minimizar la distracción visual.
  • Invitar a los chicos a que se acuesten sobre la panza o antebrazos apoyados para aumentar la entrada propioceptiva
  • Exprimir o tirar de juguete o fidget

Periódicamente durante todo el día. 

  • Tené a mano una caja con herramientas sensoriales para calmar o aumentar el enfoque.
  • Ofrecele una pelota para apretar
  • Pedile que camine como un oso o como un cangrejo
  • Proponele que traslade una pila de libros o que empuje un carrito
  • Proponer el uso de una remera sensorial
  • Aplicale presión profunda con una pelota o rodillo terapéutico
  • Propone el uso de un mordillo para masticar o que sostenga con sus manos un gel inquieto

 

 

Y por sobre todo, la estrategia central para los docentes es “hacer equipo” con padres y terapeutas, abrirse a ellos y aceptar las propuestas para adaptar el ambiente y conversar con sus compañeros de clases y sus padres acerca de las necesidades sensoriales del niño para que también acompañen el proceso.

 

Entre todos, con amor y paciencia, podemos contribuir nuestro pequeño granito de arena para construir una sociedad más inclusiva. Y para que podamos aprender más entre todos, dejanos tu comentario con alguna estrategia que funcionó para tu hijo o paciente y que puede ser de utilidad para los maestros o directores de escuelas. Te animás ?

 

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